Antes de contratar a un fotógrafo inmobiliario, conviene preparar la vivienda para aprovechar al máximo la sesión. Una buena puesta a punto puede marcar la diferencia en portales como Idealista o Fotocasa. Con unos pasos sencillos, las fotos transmitirán amplitud, orden y atractivo. Esta guía rápida te ayudará a organizar la vivienda por zonas y priorizar lo realmente importante. No necesitas grandes inversiones, solo planificación y atención al detalle. El resultado serán fotografías más seductoras y un anuncio mucho más competitivo.
Orden, limpieza y despersonalización
El objetivo es que el potencial comprador se imagine viviendo allí desde el primer vistazo. Para lograrlo, es fundamental despersonalizar, limpiar a fondo y cuidar la iluminación. Así se facilita el trabajo del profesional y se obtienen imágenes más comerciales.
Empieza retirando objetos personales como fotos familiares, imanes de nevera o recuerdos de viaje. Cuanto más neutro sea el espacio, más fácil será que guste a perfiles variados. Guarda también ropa a la vista, juguetes y papeles sueltos.
Realiza una limpieza profunda de suelos, baños, cocina y cristales. Los brillos en griferías y encimeras refuerzan la sensación de cuidado. Un fotógrafo inmobiliario en Madrid aprovechará mejor los reflejos limpios y evitará retoques innecesarios.
Iluminación y sensación de amplitud
Abre persianas y cortinas para dejar pasar la luz natural en todas las estancias. Si alguna habitación es oscura, enciende lámparas cálidas y revisa que todas las bombillas funcionen. Evita cortinas muy opacas durante la sesión.
Retira muebles sobrantes que resten espacio visual y dificulten los encuadres. Un salón despejado siempre parece más grande en las fotos. El fotógrafo podrá moverse mejor y elegir ángulos que potencien profundidad y continuidad.
Detalles que marcan la diferencia
Coloca cojines bien mullidos, una manta doblada y una alfombra limpia para aportar calidez. En la cocina, deja solo algunos elementos cuidados como una tabla de madera o un frutero. En el baño, utiliza toallas claras y ordenadas.
Ventila la vivienda antes de la llegada del profesional para eliminar olores fuertes. Revisa que persianas, puertas y armarios abran sin problemas. Un entorno cuidado transmite confianza y sugiere que la casa está bien mantenida.
Coordinación con el fotógrafo
Habla con el experto en fotografía inmobiliaria en Madrid sobre los puntos fuertes de la vivienda antes de la sesión. Indícale si hay vistas destacadas, terraza soleada o zonas comunes atractivas. Así podrá planificar el recorrido y los horarios de luz.
Ten la casa lista al menos media hora antes de la cita para evitar prisas. Mantén apagados televisores y ordenadores, y procura que haya el menor número posible de personas en casa. Esto agiliza el trabajo y reduce distracciones en las imágenes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo dura una sesión de fotos inmobiliaria?
Depende del tamaño de la vivienda, pero suele oscilar entre 45 minutos y dos horas. Las propiedades con exteriores o zonas comunes pueden requerir algo más.
¿Es necesario vaciar completamente la vivienda?
No, basta con eliminar el exceso de objetos y elementos personales. Un mobiliario sencillo y bien colocado ayuda a mostrar proporciones y posibles distribuciones.
¿Puedo estar presente durante la sesión?
Sí, aunque es recomendable mantenerse en un segundo plano. Así el fotógrafo trabaja con mayor libertad y se concentra en los encuadres.
Conclusión
Preparar la vivienda antes de la sesión facilita el trabajo del fotógrafo y mejora notablemente el resultado final. Con orden, luz y algunos detalles cuidados, tus anuncios destacarán frente a la competencia.